Fines de semana

Donde nace el Mundo: veinte años después.

Aproximadamente hace 20 años que fui por primera vez al Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima (Albacete) con mis padres, quien me iba a decir a mí, que pasado este tiempo iba a ir con mi propia familia. Aún recuerdo esa primera vez como si fuera ayer, el paisaje nos impacto muchísimo y además tuvimos el privilegio de poder bañarnos en “las calderetas” del Mundo, el agua no está tan fría como parece. Tras esta vinieron varias acompañadas por compañeros de trabajo, amigos y compañeros de senderos. Este paraje te cautiva poco a poco y no deja indiferente a nadie. Teniendo ese recuerdo, decidí llevar de exploración a mi familia a este Parque Natural, pues como pasa siempre, sólo visitas lo más conocido y presentía que había secretos escondidos en esos calares. Y efectivamente había secretos de todo tipo, os iré contando lo que descubrimos en varias entradas 🙂

Aunque el nacimiento de Río Mundo fuera conocido para mí, era inevitable que la familia aventurera visitara este paraje. Así que por la mañana prontito tomamos la carretera hacia Siles (cuidado con los anfibios que atraviesan la carretera), para esta aventura nos hemos alojado en Riópar (en la próxima entrada os cuento detalles y que hacer en este municipio), 8 kilómetros nos separan de nuestro destino. Pasados 5 kilómetros, en la carretera hay una bifurcación para acceder al paraje, si llegas pronto puedes llegar con el coche hasta el parking que hay justo en los pies de “las calderetas”, si no hay que continuar hacia el Puerto Arenal y dejarlo en una zona de estacionamiento y descender por un sendero hasta donde nace el Mundo, cuando el aforo esta completo en la carretera hay un guarda del parque regulando el acceso. Aconsejable madrugar, aunque en Puerto Arenal también se esconden secretillos.

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Panel informativo que se sitúa en el parking del Nacimiento del Río Mundo
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Caldera principal y chorro de agua que sale de la Cueva de Los Chorros

En nuestro caso tuvimos suerte, pues al ser un día lluvioso no había mucha gente. Aparcamos justo al lado del comienzo del sendero para acceder a “las calderetas”, un recorrido muy agradable bajo un bosque de pino negral, quejios, espinos, encinas, tejos,… un paraíso… comenzamos a andar y en 15 minutos llegamos a la caldera principal (primer mirador), agua y vida por todos sitios, pasados otros 15 minutos llegamos al segundo mirador, casi frente a la boca de la Cueva de los Chorros. La vuelta al coche la hicimos por el sendero de accesibilidad reducida, donde nuestra peque dio sus primeros pasos por un sendero de montaña.

La lluvia nos obligó a irnos de este paraje antes de poder encontrar el Charco de las Truchas 😦  Visitar este lugar queda pendiente para la próxima visita a este Parque Natural.

La visita duró una hora y media más o menos, la lluvia no nos dejó estar más tiempo. Cuando vayáis os olvidareis del reloj y sólo os acordareis de comer cuando os rujan las tripas 🙂

Hablando de comer, después de hacer un poquito de deporte toca reponer fuerzas, y que mejor forma que probando la gastronomía de la zona. Aquí tenéis imágenes de varios platos que podéis degustar en los establecimientos hosteleros de la zona:

En primer lugar tenéis la foto del atascaburras que es un puré a base de patata cocida, bacalao, ajo y aceite y al que le añaden tropezones de diversa índole como nueces, huevo cocido, jamón,… En segundo lugar está el gazpacho manchego, que no era como lo esperábamos, se trata de una especie de torta guisada con carne de pollo y conejo, está rico rico. En último lugar están las migas manchegas, muy ricas y con muchos tropezones. Nos faltó por probar el ajopringue o ajo de mataero de pan desmigado, ajo, hígado de cerdo y especies, no nos va mucho el hígado de cerdo así que no lo probamos. Tampoco probamos la trucha, pero lo haremos en otra ocasión 🙂

Os dejo una serie de curiosidades de este paraje para aquellos que queráis tener más información:

  • El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima (se declara parque natural en mayo de 2005) es una plataforma caliza con una extensión de 55 km2, que ha formado un importante paraje kárstico donde se pueden encontrar dolinas, torcas, simas y cuevas, siendo la cueva más importante la de Los Chorros donde nace El Mundo.
  • La Cueva de Los Chorros tiene una boca de unos 15 metros de altura por 25 metros de anchura y el agua que sale por ella se precipita por una caída de 80 metros formando una cascada única. Esta cueva es un desafío, pues ya se han recorrido y topografiado más de 30 km y aún no se ha explorado en su totalidad. Para visitarla es necesario el permiso de Medio Ambiente o acceder con guía de la zona.
  • En época de lluvias y nieve, aún si tener una explicación clara de cómo sucede, se produce “el reventón” que no es más que incremento brusco del caudal de agua que sale por la boca de la cueva, un espectáculo de agua y ruido.
  • En “las calderetas” está prohibido el baño y en el paraje del nacimiento del Río Mundo está prohibido comer (hacer picnic) ofreciéndote como opción para ello trasladarte hasta el área recreativa situada en Puerto Arenal.
  • Cuando accedes al parking del nacimiento de Río Mundo hay un control de acceso donde recogen la matricula del vehículo y las personas que van (capacidad para 100 vehículos y 6 autobuses, siendo necesario aparcar en batería y en posición de salida). Dándote un resguardo del registro donde se recogen las normas de uso según la Ley 3/2005, de 5 de mayo de 2005 de Declaración del Parque Natural de los Calares de Río Mundo y de la Sima y Decreto 63/2006 de 16 de mayo del uso recreativo, la acampada y la circulación de vehículos a motor en el medio natural. En esta normativa es donde se recoge la prohibición de baño, escalada y acampada, entre otras.
  • La abundancia de agua y las características del terreno hace que este paraje albergue una gran diversidad de plantas, entre la la que se encuentra la Grasilla, una planta endémica de flores azules situada en las paredes rocosas que es carnívora.
  • Igual sucede para la fauna, este paraje es el hogar de un número muy elevado de aves, mamíferos, reptiles, anfibios y peces. Siendo la protagonista la trucha común.
  • Charco de Las Truchas: pequeño lago situado a un kilómetro siguiendo el cauce del Río Mundo donde se puede observar la trucha común, este lugar está rodeado de tejos, acebos, avellanos, olmos de montaña,… y en él hay una pequeña fuente con una mesa y bancos donde poder reponer fuerzas.
  • Atascaburras. Cuenta la leyenda que el plato surgió en una gran nevada, cuando unos pastores no tenían para comer nada más que patatas y unas raspas de bacalao. Cocieron las patatas con el bacalao y las machacaron mezclándolo con las chullas sin espinas, pero al ver que no era suficiente empezaron a echar aceite de oliva y moverlo con el mortero. La mezcla engordó y se pegaron una comilona tal que al acabar dijeron “esto harta hasta las burras” y de ahí el nombre.Es un plato tradicional de la sierra y se suele comer cuando caen las primeras nieves, incluso se dice que para que salgan buenos buenos, debe usarse nieve derretida para cocerlo. Las exquisitas y pequeñas nueces de la sierra se añaden para adornar y completar un plato nutritivo. Como todos casi los platos de campo, es mejor no usar platos y comer directamente del mortero.

 

#noolivestucantimplora

@cabraluz

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3 thoughts on “Donde nace el Mundo: veinte años después.”

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